Redacción La Voz

Equipo de redacción del periódico "La Voz Dominicana en Europa".

Nuestra comida es sana, pero el problema radica en:

  1. La cantidad de grasa que añadimos.
  2. Las proporciones en las cuales distribuimos los macronutrientes (son los nutrientes que aportan calorías o energía).

Pensemos en la llamada bandera dominicana, arroz (carbohidratos), habichuelas (carbohidratos y proteínas), carne (proteínas y  a veces grasas) y ocasionalmente lo acompañamos con algo de ensalada, aguacate o fritos de plátano. El problema es que las cantidades en las que ingerimos estos macronutrientes son demasiados carbohidratos (una montaña de arroz) y muy poca ensalada. Y además añadimos mucho aceite, al arroz incluso después de estar cocido le agregamos un cucharón de aceite y la carne la guisamos con gran cantidad de aceite sin retirarle la grasa que tiene en la piel.

A demás muchas de nuestras comidas son fritas, lo que incrementa el aporte calórico de estos alimentos de manera significativa. Por ejemplo 1 frito de plátano tiene aproximadamente 68 calorías (habitualmente nos comemos unos 5-10 como mínimo), mientras que un plátano entero de tamaño medio hervido tiene 105 calorías, lo que es una diferencia de aporte calórico muy importante.

Junto con la comida solemos tomar jugos azucarados (gran cantidad de carbohidratos) en vez de tomar agua y como postre habitualmente dulces (una gran cantidad de carbohidratos) en vez de una fruta o yogur de postre.

Por las razones expresadas y la necesidad de cuidar la salud, yo les invito a aplicar las siguientes medidas en su plato:

Pero sobre todo a innovar en nuestra forma de cocinar, ya que tenemos muchas recetas que pensando un poco podemos disminuir las calorías que aportan, como por ejemplo no añadir mantequilla al mangú, quitar la piel del pollo o modificar nuestra forma de cocinar intentado añadir vegetales al arroz o a las carnes, freír menos los alimentos como los plátanos maduros que pueden hacerse al horno. Otra medida para disminuir la cantidad de grasa que usamos es medirla con una cuchara y no añadirla directamente desde el recipiente, muchas veces no somos conscientes de la cantidad tan generosa de aceite que añadimos a la comida.

En resumen conviértete en un patrullero anti grasas saturadas (son las que provienen del mundo animal y resultan ser las más perjudiciales para nuestra salud), aumenta el consumo de frutas y verduras, disminuye el consumo de alimentos fritos, dulces y comida chatarra, recuerda que la proporción en la que ingerimos los alimentos es vital para seguir una alimentación equilibrada y poder mantener nuestra salud.

 

Berniza Milagros Calderón pineda

Doctor en medicina

Especialista en Endocrinología y Nutrición.

Deja tu comentario

comentarios