Sachenka Santos

Redacción "La Voz Dominicana en Europa".

 

Berniza Milagros Calderón Pineda
Doctor en medicina
Especialista en Endocrinología y Nutrición.

La diabetes tipo 2, llamada también insulino resistente (se produce insulina, pero en menos cantidad y no puede ser utilizada adecuadamente) o de aparición en la edad adulta porque aparece generalmente en personas mayores de 40 años, aunque puede afectar a los niños y adolescentes. Este tipo de diabetes es muy frecuente, se estima que 422 millones de personas en el mundo en el 2014 estaban diagnosticados, por lo que es un verdadero problema de salud pública.

Paciente diabético aplicándose una prueba del nivel de glucosa, utilizando un glocómetro.

Las personas que están en riesgo de padecer diabetes tipo 2 son: los que tienen familiares diabéticos, si eres latino, afroamericano, asiático, indio americano, árabe, o procedes de la india, si tienes hábitos de alimentación no saludables, haces poco ejercicio, tienes sobrepeso u obesidad, tensión arterial alta (conocida como presión alta), colesterol alto (grasas elevadas en la sangre) o haber tenido diabetes en el embarazo. Algunas de estas condiciones no las podemos cambiar, pero otras como un estilo de vida saludable o hacer actividad física, si podemos, ya que el aumento de peso y la inactividad física son las principales causas de la diabetes tipo 2.

¿Qué sucede cuando aumentamos de peso? Hay más células que necesitan glucosa (azúcar) que es energía, y para que esto suceda se necesita más insulina (que es la llave que abre las puertas para que entre la glucosa). Al inicio el páncreas (un órgano que se encuentra en el abdomen, detrás del estómago) intenta cubrir las necesidades produciendo más insulina, pero finalmente se acaba cansando. Por lo tanto, la diabetes tipo 2 es una enfermedad secundaria a la secreción inadecuada de insulina o a su uso inadecuado.

Los síntomas que me pueden hacer sospechar que tengo diabetes son: aumento de la sed, aumento de la frecuencia de ir al baño a orinar, aumento del apetito, pérdida de peso, visión borrosa, sensación de cansancio constante y en ocasiones tener una herida que sana lentamente. Otras patologías asociadas son las infecciones por hongos y urinarias de forma frecuente. La forma de hacer el diagnóstico es acudir a su médico quien confirmará los niveles elevados de glucosa.

En muchas ocasiones como esta enfermedad es de curso lento (pueden pasar años sin que nos la diagnostiquen), podemos sentirnos bien teniendo la glucosa por encima de los valores normales, por lo cual debemos tener en cuenta estos síntomas y en el momento que aparezcan acudir al hospital más cercano. Además, estar pendiente de los niveles de glucosa (azúcar) en las analíticas realizadas por otras razones médicas, para hacer un diagnóstico temprano, e iniciar el tratamiento sea con cambios en el estilo de vida (alimentación sana y ejercicio físico) o medicamentos para evitar complicaciones.

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