Redacción La Voz

Redacción del periódico "La Voz Dominicana en Europa".

La Diputación de Huelva y la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) han organizado un foro esta semana para analizar la situación de la mujer iberoamericana migrante en España.

Este primer conversatorio reunió a representantes de tres asociaciones de prensa en ESPAÑA, ACPI, Asociación de Corresponsales de Prensa Iberoamericana, ACPE, Asociación de Corresponsales de Prensa Iberoamericana y CIP, Club Internacional de Prensa.

Las siete mujeres, profesionales de medios a ambos lados del Atlántico, conversaron con la moderadora y periodista de HUELVA INFORMACIÓN, Elena Llompart, sobre la mujer que migra de países latinoamericanos. Analizaron el papel que representan en la sociedad andaluza y española y la mirada que registran los medios de comunicación al hacer referencia a este importante colectivo.

La presidenta de la Asociación de Corresponsales de Iberoamérica en España, Sully Fuentes; la periodista y escritora paraguaya Gloria Giménez; la corresponsal de Conexión Brasil en España, Cleane Pereira; la periodista de Agencia Notimex (México) Adela Mac Sweney; la periodista de RTVA Beatriz Díaz; la periodista de RTVE Dolores Albiac, y la directora del área de Comunicación de la UNIA, Inmaculada Trenado han narrado desde su experiencia personal y profesional asuntos como la inmigración, la violencia de género o la desigualdad de las mujeres en la sociedad actual.

No fue mucho el tiempo de exposición y debate, pero algunos conceptos quedaron claros.

Sully Fuentes, ha defendido la importancia del lenguaje a la hora de evitar situaciones de doble o triple discriminación a las que se enfrentan las mujeres INMIGRANTES LATINOAMERICANAS, al añadir la cuestión de género, raza o nacionalidad. Para sensibilizar a la sociedad sobre ello y el papel clave que juegan los medios de comunicación en este sentido ha dicho que prefiere usar el término “migrante” y ha recomendado contar con la figura de un defensor de los grupos más vulnerables en las redes sociales.

La corresponsal de la agencia mexicana de noticias Notimex, Adela Mac Sweney, ha destacado que en este momento el público está demandando otro tipo de información, “de comunicar experiencias y tocar el corazón”, por lo que ha sugerido un cambio en la forma de comunicar para sensibilizar a la sociedad aportando una perspectiva diferente sobre los temas de igualdad, vulnerabilidad y violencia.

Cleane Pereira, Corresponsal para “Meio Norte” de Brasil ha insistido en “difundir no solo la información pura y dura sino prestar atención a los detalles”.

Gloria Giménez, la periodista paraguaya, ha apelado, con respecto al fomento de la Igualdad desde los medios de comunicación, a la necesidad de incidir en la educación para provocar el cambio social.

Beatriz Díaz de Canal Sur subrayaba la responsabilidad de los medios “en especial de los audiovisuales, porque la televisión llega más al gran público, que hoy en día se informa fundamentalmente a través de este medio”.

Tanto la periodista de RTVE Dolores Albiac, como la directora del área de Comunicación de la UNIA, Inmaculada Trenado han preferido analizar desde su experiencia personal y profesional asuntos como la inmigración, la violencia de género o la desigualdad de las mujeres en la sociedad actual.

Al término de este encuentro con profesionales de diferentes sectores de la sociedad onubense, diplomáticos internacionales, empresarios y políticos, la presidenta de ACPI nos comentaba que le resultó escaso el tiempo para una desarrollar un tema tan amplio y con tantas aristas por lo que hubiese agregado lo siguiente.

Hay que erradicar el discurso donde el rol de la mujer cae en el estereotipo de un sujeto pasivo. Las mujeres y los hombres tienen en circunstancias normales -según su carácter- la misma respuesta activa frente a situaciones límites

La abnegación mal entendida y autoimpuesta frente a situaciones desbordantes, violentas, agotadoras en las mujeres no debe ser una imposición. Otra cosa es si de pronto hay que asumir que es el momento de estar -codo con codo- al lado de alguien que le necesita, la actitud es diferente. Se trata de resolverlo, verlo y sentirlo como una entrega, de humanitarios cuidados y serena vigilancia… pero sin tener que asumir el rol “esto es lo que me ha tocado “, y “aquí dejo mi vida por la del otro”. Deberíamos hacer notar a quienes están en este bucle que la responsabilidad se debe compartir.

Bien sabemos que todavía circula en algunos ambientes que las mujeres son sujetos altamente delicados, frágiles, que necesitan de la protección del ámbito masculino y que son los hombres, quienes actúan, resuelven y protegen. Pero pongamos un ejemplo, las personas latinoamericanas que migran siguen siendo en su mayoría mujeres. Son incluso -desde lo cuantitativo- las que más aportan en las remesas con respecto a los hombres. Se nota claramente que son proactivas, valientes y concienciadas de que algo mejor van a encontrar. Por lo que no es motivo para considerarlas frágiles y dependientes. Claro, si están sin dinero, le dejan en un sitio aislado, no tienen formas de comunicarse: no se trata de una persona vulnerable sino de situaciones adversas que circunstancialmente las hacen vulnerables.

Los medios suelen adjetivar con ligereza las situaciones de estas personas a la hora de un narrar un accidente, una infracción, o incluso un drama humanitario. Ven el árbol y se pierden el bosque.

La prensa escrita a la hora de describir a una persona que nació fuera de territorio español, suele poner en primer lugar su procedencia, cosa que no lo hace siempre con un español. No describe con tantos detalles morfológicos y/o conductuales si es español/a como si es de fuera.

Pero sí se aprecian cambios favorables en los últimos años al ajustarse la prensa escrita a los “libros de estilo” que casi toda publicación en papel ostenta. Se da una discreta vigilancia. Preocupan más -en todo caso- más las radios y televisiones que tienen más contertulios, expertos, colaboradores y no periodistas de “raza” al caer en descripciones ofensivas para quien es diferente, por su etnia, fenotipo, vestimenta, e incluso acento. No siempre es a través de la palabra. La comunicación no verbal suele ser más potente a veces que una expresión hablada. Aunque si somos justos hoy por hoy, no se libra nadie También los de su propio país pueden verse en este tipo de acoso y ataques. Si por alguna razón i no le cae bien, el daño a la imagen es del mismo tenor.

Hay que tener especial cuidado en la prevención y detección precoz de conductas desajustadas en edades de socialización primaria que proceden de dinámicas de relación fundamentadas en la violencia. Los profesionales del sistema educativo y de trabajo social, (evidentemente también los psicólogos…), son los que pueden detectar en primera instancia conductas que se escapan a modelos que corresponden a una edad y una formación familiar sana.”

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