Sachenka Santos

Redacción "La Voz Dominicana en Europa". Publicista

Juan Carlos Sánchez González Arquitecto

Hoy intentaremos hacer la pausa definitiva de esta serie, sobre Passivhaus en climas cálidos, pero, desde luego, no será el final del tema. Y decimos que no será el final del tema porque este nuevo (relativamente) estándar de diseño, apenas está entrando en moda.

Al hablar de moda no lo hacemos de manera despectiva ni mucho menos; aunque sí hemos de reconocer que cada uno de estos estándares de diseño bioclimático y/o energéticamente eficientes han entrado con una fuerza, equiparable a la fuerza con la que entran las modas en el gusto colectivo. Tal es el caso de España, cuyos profesionales han visto en el passivhaus la “fórmula mágica” para conseguir el ansiado, y próximamente obligatorio, nZEB (near zero energy building), que ha planteado la Unión Europea como objetivo “sí o sí” para 2018 y 2020.

Importar soluciones

Una de las grandes premisas o condiciones de partida de la arquitectura bioclimática, es decir la buena arquitectura, la bien hecha de toda la vida, es que no es recomendable exportar/importar soluciones de diseño desde un contexto climático y geográfico hacia otro diferente. Incluso es de buen diseñador revisar soluciones que sean parecidas para contextos parecidos, puesto que no siempre un lugar es igual a otro; siempre habrá condicionantes propias que marcarán la ruta de proyecto para cada localización.

En ese sentido, y a simple vista, exportar/importar soluciones de passivhaus desde Alemania y/o Centro-Europa hacia el sur del continente y en específico a las regiones de clima mediterráneo, ha sido tema de discusión entre los pensadores de la materia. De hecho, el autor que nos inspira a realizar estas reflexiones y a presentar estos datos, Micheel Wassouf, plantea en su libro (“De la casa pasiva al estándar passivhaus; la arquitectura pasiva en climas cálidos”. 2014, Ed. Gustavo Gili, Barcelona), varios análisis, incluso comparativos, de la implementación exitosa – quizás a simple vista – del referido estándar.

¿Funciona?

En el caso de España, por lo menos en algunas zonas, los patrones climáticos y geográficos, presentan similitudes, en parte, con patrones del centro de Europa; eso lo podríamos conceder a la luz de los hechos. Pero ¿qué sucede con emplazamientos tropicales y el sistema passivhaus?… No lo hemos probado, ni hemos asistido a ejemplos fehacientes de que esta metodología de hacer la cosas, en materia de diseño nZEB, sea efectiva. A lo sumo podemos hacer referencia a lo expuesto por Wassouf en el libro citado.

El autor presenta el ejemplo de un mismo edificio tipo, emplazado en Río de Janeiro, Brasil, y en otras ciudades como Madrid, Lisboa y Ciudad de México.  En cada caso el edificio tipo, presenta unas demandas de energía, relacionadas al confort interior necesario en el mismo (básicamente refrigeración y calefacción).

Evidentemente en Río de Janeiro, con una media de temperatura anual parecida a la de Santo Domingo, la calefacción no era necesaria en absoluto, mientras que las necesidades de refrigeración, quedaban cubiertas, satisfactoriamente, con las soluciones adoptadas dentro de lo establecido con el estándar y su programa de referencia (PHPP), para ese escenario climático específico.

Dicho estándar, funcionar, pues funciona; sobre todo si se diseña adaptando las soluciones al clima en cuestión. Claramente para Río de Janeiro, no hace falta colocar el mismo nivel de aislamiento térmico que se necesita en Madrid o en Lisboa.  Tampoco sería lo mismo colocar grandes ventanales al Sur en México que hacerlo en Río de Janeiro, donde probablemente esto sería abrirse al lado frío del edificio. Tampoco sería lo mismo hacerlo en Santo Domingo (hemisferio norte) que hacerlo en Río (hemisferio sur), aunque ambas ciudades sean tropicales.

A modo de conclusión

Para concluir tendríamos que decir que el estándar passivhaus es un buen punto de referencia para diseñar; incluso que lo es para climas como el mediterráneo, y que en zonas tropicales puede ser de utilidad.

Ciertamente, como bien se plantea en el mundo bioclimático, no hay recetas universales, y para cada caso habría que proyectar de manera singular.

Seguiremos explorando el mundo del passivhaus, e invitamos al lector a que haga lo propio y pueda construir sus propias conclusiones.

Hasta la próxima.

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